
A Fez fuimos desde Madrid con Vueling y el viaje en avión fue muy bien; dormí prácticamente todo el tiempo de los dos vuelos. A llegar a la eropuerto de Fez, un aeropuerto casi de juguete, no hubo ningún problema con el control de pasaportes. Luego, en taxi compartido fuimos hasta la puerta principal de la medina por 150 dirhams entre todos. Una vez allí, tuvimos una buena impresión inicial, con una puerta muy bonita y un par de terrazas, tiendas de dulces y un bazar. Sin embargo, encontrar el hotel se antojaba muy difícil, así que no hubo más remedio que “contratar” a un par de niños que nos llevaran. Querían 20 dirhams por cabeza pero se conformaron con cinco cada uno. Nos dieron, eso sí, más vueltas que a un tonto. Luego nos contaría el propietario del hotel, que te hacen andar mucho para justificar lo que te cobran. Continue reading →