
El último día en Don Det queríamos ver el amanecer, que según Internet tenía que ser a las 5:45. Nos despertamos a las 5:30 y ya era de día, con lo que volvimos a la cama. No obstante, no pude dormir más allá de las 7:30 y me di cuenta de que madrugo más en vacaciones que el resto del año. Continue reading