Con la llegada a horas intempestivas del día anterior, nos levantamos un poco más tarde de lo habitual y, por ejemplo, no desayunamos hasta casi las 9:30 de la mañana. Sobre las 10:00 terminamos el desayuno: unas baguettes con mantequilla y mermelada y un café con leche (15.000 kips, 1,67€). El plan del día era visitar las afueras de Vang Vieng y ver los paisajes kársticos.
