Pescado y sol en Busan

*** Escrito en junio de 2006 ***

Una ciudad donde lo más famoso es su playa, no suele ofrecer mucho a los turistas que no busquen sol. Además, ¿quien quiere ir a la playa en Busan pudiendo ir a otros destinos más preparados y atractivos para quien le guste este tipo de turismo?

Sin duda alguna lo mejor de Busan bajo mi punto de vista es el mercado de pescado Jagalchi, que a mi me recordó mis veranos infantiles en La Mora, Tarragona y las cenas en el Serrallo.


Una parada de pescado en el mercado Jagalchi

Es cierto que el olor a pescado puede molestar a algunas narices sensibles pero el espectáculo visual esta garantizado. Paseando por el mercado se puede encontrar cualquier fruto del mar, y en los bares y restaurantes colindantes uno se puede dar un festín de pescados y mariscos a un precio muy asequible. Además, dentro de la cocina coreana es la del pescado la menos picante y condimentada. No se, eso sí, el grado de conservación de lo que allí se pueda comprar. Cuando yo fui los pescados estaban tan ricamente al sol, y era un día bastante caluroso. Aún así me atreví a degustar algunos mariscos y no me pasó nada en absoluto. Supongo que todo es lo suficientemente fresco.

El mercado Jagalchi no es muy extenso en cuanto a superficie, así que para una mera visita bastan unos treinta minutos. Otra cosa es si uno disfruta observando la cultura y costumbres locales. En ese caso se pueden pasar horas viendo a los vendedores y clientes. En el caso de poder ir al alba, se puede ver el regateo entre pescadores y tenderos pero yo no lo hice.

Niña comiendo en Jagalchi

El resto de Busan

Cerca del mercado Jagalchi y de camino a la torre de Busan, se encuentra el mercado Gukje, que no ofrece nada especial o que no se pueda encontrar en los mercados de Seoul u otras ciudades coreanas. De todos modos mientras paseaba por Gukje encontré uno de los coreanos más amables. Estaba en ese momento buscando artículos de electrónica y pregunte en una tienda de ropa. Uno de los dependientes me acompañó, cruzando todo el mercado,  hasta las tiendas que buscaba.

Como ya he dicho cerca de Jagalchi y Gukje se encuentra la torre de Busan, más fea y más pequeña que la de Seoul pero que ofrece mejores vistas. Básicamente vale la pena subir a la torre para ver el puerto de Busan, el más grande de Korea.

Después de mi visita a los mercados y a la Torre de Busan, me dirigí a las recomendadas playas… no valen nada. Lo único curioso es que estaban llenas pero nadie iba en bañador ni se estaba bañando.

En frente de la playa de Gwangalli, se encuentra el puente más absurdo que he visto en mi vida, el Gwangan Bridge. Digo absurdo, porque no cruza nada. La carretera se adentra en el mar, gira a la derecha y el puente esta paralelo a la costa. Luego gira a la derecha otra vez y la carretera vuelve a tierra firme.

Panorámica del Gwangan Bridge

Para terminar, en vez de ir a la playa de Haeundae, me dirigí al Dongbaek Park. Allí me encontre con un parque bastante bonito pero lleno hasta la bandera. Hay una pasarelas para poder pasera sobre las escarpadas rocas, bastante parecidas a las que encontré en Bondi Beach, Sydney, y habia que hacer cola o sufrir atascos en algunos momentos para poder continuar el paseo.

Vista de la playa desde Dongbaek Park

Bueno, hasta aquí la visita a Busan. En la próxima entrada, Gyeongju.

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