El sexto día de viaje tuvimos que madrugar de nuevo. A las 6:15 nos levantamos y a las 6:45 ya estábamos en la recepción del hotel Toulousain para que nos guardaran el equipaje hasta el regreso del desierto y poder desayunar un poco. El desayuno era de 7:00 a 9:00, y a las 7:00 como un clavo nos presentamos en el bar. La cosa no estaba mal, pan con mermelada y mantequilla, un bollo, yogur, zumo y té, pero solo tomamos un poco de cada cosa. No me gusta comer demasiado antes de un viaje en autocar porque nunca sabes como te puede sentar y si habrá muchos baños o su estado durante el trayecto. De todos modos, nos llevamos los yogures por si teníamos hambre a medio camino. Continue reading
