
Como conté en la entrada anterior, después de visitar Fez extramuros volvimos a la medina, y después de comer un poco, nos dirigimos al café Sáhara. Allí, tomamos un té a la menta y estuvimos hablando con una chica marroquí y un holandés. Escuchamos algunas barbaridades sobre la lengua (por ejemplo, que el marroquí no tiene gramática), y otras sobre historia (p.e.: las Islas Canarias pertenecen al reino de Marruecos desde tiempos inmemoriales) salpicadas de algunos datos curiosos y verosímiles. Continue reading