El primer día en Vientiane, después de llegar ya al centro, hicimos el recorrido por la ciudad que recomendaba la guía. A pesar del calor abrasador, fue agradable, porque Vientiane es “la capital tranquila”. Eso sí, el final del recorrido lo cambiamos, y en lugar de un Bloody Mary en algún bar cerca del río, tomamos té laosiano y café al estilo de Laos y un croissant para compartir en una boulangerie de estilo francés, muy populares en el centro de Vientiane. La merienda nos costó 24.000 kips (2,4€). Continue reading



