Tomando kava

Kava

El segundo día en Nadi empezó relajado. Habíamos decidido tomarnos las cosas con calma porque ya habíamos visto que los planes iniciales serían difíciles de cumplir. Al llegar todo parecía muy complicado pero algunas cosas se pusieron en su sitio como piezas de Tetris y a la hora de la comida me sentía más optimista. Craso error. Continue reading

Los jardines del Gigante Dormido

Autobus_Nadi

Ubicarnos en Fiji nos costó más que en otros países visitados recientemente y por eso los primeros días fueron de tanteo. Uno de los motivos fue descubrir, aunque íbamos prevenidos por la información de la guía, los precios. No me refiero a que comer o alojarse fuera más caro que en el sudeste asiático, lo que ya sabíamos y tampoco es escandaloso, sino al hecho de que las excursiones y cierto transporte marítimo privado es directamente desproporcionado y en algunos casos hasta abusivo. El otro factor, fue que el transporte público, a pesar de no funcionar mal, es escaso. De este modo, el primer día apenas hicimos nada.  Continue reading

Dos tours por Incheon

heungryunsa

El día de tránsito en Incheon lo aprovechamos para hacer dos de los tours gratuitos que ofrece Turismo de Corea. El primero fue un tour de una hora en el que se visita el templo de Yonggungsa. El otro, un tour de dos horas en el que se puede visitar el templo Heungryunsa o el memorial de la Guerra de Corea, o con suerte y la buena voluntad de la guía y el grupo que te toque, los dos. Continue reading

El excelente servicio de Korean Air

koreanair

El viaje de verano del 2015 a Fiji y Vanuatu empezó con una escala en Corea que fue de lo más productiva y que me permite afirmar, en mi opinión, que Incheon es uno de los mejores aeropuertos del mundo y que el servicio de Korean Air es excelente. Sin embargo, pareció que el karma tenía que equilibrarse de algún modo porque todo lo bueno que nos pasó en Corea se tornó infortunio la primera semana en el Pacífico Sur. Continue reading

Adiós Marrakech

06 Marrakech 164-165 Yamaa el Fna 37-38

La última noche en Marrakech la pasamos disfrutando de Yamaa el Fna una vez más, que al ser domingo estaba más llena que las otras veces. Para cenar no tuvimos dudas, porque queríamos repetir el kebab de pollo del primer mediodía. Además, como Amaya tenía mucha hambre cruzamos la plaza sin entretenernos viendo a los artistas callejeros, que por otro lado eran los mismos que la primera noche. Continue reading

Dos días de excursión VII: regreso a Marrakech

Captura de pantalla 2015-08-03 a les 16.09.01

A poco de despedirnos de Uarzazate nos pararon para comer en un bar de carretera que como había predicho, estaba aislado y por lo tanto no había alternativa. Allí solo tomamos un té y un café, precios normales para Marruecos. Pero luego comprobé que los menús tenían precios desórbitados, entre 120 y 140 dirhams (11,15-13,00€). Además, estaba en un lugar con mucho viento y a Amaya le entró un grano de arena en un ojo, que estuvo molestándole un montón de tiempo, pero que como había entrado se fue. Continue reading

Dos días de excursión VI: motín en Uarzazate

Captura de pantalla 2015-08-03 a les 16.02.30

Nada más salir del desierto volvimos a parar en el café en el que hicimos la intempestiva parada del día anterior que nos jodió el atardecer, lo que confirmaba mi opinión de que era una parada concertada de carácter económico. De allí, cruzamos Zagora, una pequeña ciudad de color rosa, bastante agradable a primera vista, con parques y fuentes. Continue reading

Dos días de excursión V: amanecer en el desierto

Captura de pantalla 2015-08-03 a les 15.47.23

Una de las cosas más típicas después de pasar una noche en el desierto es levantarse a ver el amanecer, hasta el punto que algunas excursiones incluyen un tramo extra en 4×4 para ir a verlo en medio de las dunas. No era nuestro caso. Nosotros nos conformamos con ver el amanecer desde nuestro campamento. Para eso nos pusimos el despertador muy temprano y salimos en pijama, con solo los chaquetones como prenda de abrigo. No obastante, el despertador no hacía falta porque al cabo de un rato de haber salido a la fresquita mañana del desierto, un bereber pasó tienda por tienda despertando a todo el mundo.  Continue reading