
La tercera etapa del tour, si puede llamarse así, fue una parada en un mirador para ver el valle del Draa, o mejor dicho un cañón del valle. El cañón parecía un escenario de ciencia ficción, quizá por el aspecto que le confería estar completamente seco. Por cierto, si en febrero estaba seco, ¿cómo estará en verano? La parada fue corta y además de las vistas lo más destacable fue el viento huracanado que soplaba. Continue reading








